Poiana Brasov, estación de esquí en Rumania.
Manchas solares.
(Satélite SOHO)
INFORMACIÓN METEOROLÓGICA
MADRID (Barajas)
Magnitud de la corriente geomagnética solar.

13 de junio de 2013

SÍ HABRÁ VERANO



        Todos hemos oído este refrán: “Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”.
        Pero este otro, no tan conocido, nos advierte: “Hasta el cuarenta de mayo no quites el sayo; y si junio es ruin, hasta el fin”.
        Y termino con un tercero que os hará pensar que el título del artículo no es correcto: “Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo; y si el tiempo es inoportuno, hasta el cuarenta de junio”.
        Con esto os quiero decir que desde siempre hay algunos veranos, cada vez menos, que tienen un inicio algo más tardío, pero que a la postre VERANO SON.

        Entrar en debate por lo publicado hace unos días sobre lo dicho por un canal de Meteorología en Francia (NO Meteofrance) de que este año no habrá verano como sucedió en 1816 no merece la pena. Simplemente pensar que un descenso en la media de las temperaturas de verano (julio, agosto y septiembre) de unos 2 ºC, que sería algo EXTRAORDINARIO, haría que, por ejemplo en Madrid, la máxima pasase de unos 29 ºC a 27 ºC, ¡que frío!

        En fin, dejando a un lado esas tonterías, me voy a “mojar” un poco para este verano. Pienso que va a ser NORMAL, no como los últimos, es decir, HARÁ CALOR, con la mayoría de los días con sol y períodos, más o menos cortos, según donde nos encontremos en la geografía nacional, con  TORMENTAS Y CHUBASCOS que harán que el ambiente se refresque un poco. Más o menos como está sucediendo y sucederá en los próximos días, calor casi una semana y refrescamiento tres o cuatro días.

        Como es habitual, en la cornisa cantábrica le costará algo más entrar a los días soleados y en el extremo sur de la Península le costará mucho que refresque, por eso el norte está verde y el sur no.

        Este verano será NORMAL, como los de antes, porque aún la tierra tiene algo de humedad superficial, los ríos están llenos, como sucede con los pantanos, incluso aún queda algo de nieve en las cumbres de nuestras montañas. Esto hace que el calor de tantas horas de sol evapore agua, que se aporta a la atmósfera, forma nubosidad de evolución y si en las capas altas tenemos algo de aire más frío (la levadura de nuestro pastel meteorológico), ¡zas! se forman las tormentas y se producen los chubascos.

        Y termino con otro refrán: “Favor de señorón, sombra de nubarrón que acaba en chaparrón”.

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